Noticias de Defensa

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sábado, 31 de julio de 2010

AAM: CATIC SD-10 Lightning (China)

SD-10 Lightning 

 

La empresa china China National Aero-Technology Import and Export Corporation (CATIC) está desarrollando el misil aire-aire de medio alcance SD-10 (Lightning 10) guiado por radar activo. El misil es llamado PL-12 (Pili = Trueno o Pen Lung = Dragón Volador) en China y SD-10 para exportación. También fue llamado de Project 129 o R-129 que se pensaba ser una copia china de la R-77 ruso. 

El programa SD-10 fue revelado en 2002. Es considerado la prioridad máxima de la industria militar china. Será un misil sofisticado y complementará al R-77 y R-27 de la Fuerza Aérea China. El SD-10 forma parte de la familia "Thunder-Lightning" de misiles aire-aire que incluye el PL-5Y, PL-9C y TY-90. 

 
Prueba del SD-10 a partir de una plataforma terrestre. 
 
Prueba del radar del SD-10. 

El misil usa tecnología rusa, principalmente en el sensor. La CATIC desarrolla sensores radar banda X y Ku activos para el SD-10 en cooperación con el AGAT rusa. El radar AMR-1 usado en el SD-10 debe ser basado en el radar AGAT 9B-1348 o 9B-1103M usada en la R-77. Los rusos también suministran el sistema de navegación inercial (INS) y el datalink. Los chinos afirman que el radar y datalink son locales. 

El misil tiene configuración semejante al AMRAAM americano con cuatro aletas traseras de control y cuatro alas fijas enmedio cuerpo. Las barbatanas traseras son cortadas en la base y mayores que las del AMRAAM. La forma semejante al AMRAAM sugiere que el proyecto fue iniciado en el fin de la década de 80 y después de los rusos y chinos que inicien programas conjuntos de sensores de misiles. 

El desarrollo entró en la práctica final en 2003. Fue probado en lo caza J8-2. El misil ya completó el desarrollo y debe estar operacional aún en 2004 después de 10 disparos este año en las pruebas finales. 

 
Detalles de las alas delanteras y traseras del SD-10. 



El radar AMR-1 fue mostrado en 1996. Se cree que ya es usado en misiles SAM como el LY-60 (copia local del ASPIDE italiano). 

El misil es un poco mayor que el AMRAAM y R-77 con un largo de 3.850 mm y diámetro de 203 mm. Las alas tienen envergadura de 674mm. Pesa 180 kg. La altitud operacional es de 0 la 25 km. 

El alcance es citado por la CATIC como 70-80 km. El misil tiene trayectoria "loft" para optimizar el alcance (tecnología del PL-11 desarrollada del Aspide Italiano). La velocidad máxima llega a Mach 4. El misil puede realizar maniobras de 38 g. El alcance mínimo es de 1.000 metros. El SD-10 tiene motor de pulso doble para aceleración y sustentación mientras el R-77 tiene pulso único. 

El misil es capaz de alcanzar un blanco a la 70 km con la aeronave lanzadora volando la la 10 mil metros y Mach 1,2, contra blanco en ruta de colisión en la misma altitud y velocidad. El alcance efectivo es citado con 0-25 y la zona sin escapatoria contra un blanco tipo F-16 de 35-45 km. Puede enganchar blancos a 10 km arriba y abajo de la aeronave lanzadora. 

La CATIC cita cuatro modos de enganche: vía datalink de largo alcance con guiado inercial de medio curso y final por radar activo; medio alcance con navegación inercial hasta un punto pre-programado donde el radar es conectado; corto alcance y "dispare-y-olvida"; y "home-on-jam" pasivo con el radar siguiendo la interferencia enemiga. No se sabe detalles de la ojiva pero la espoleta es a láser. 

El SD-10 puede ser disparado del lanzador PF-95 o cualquier lanzador occidental. El misil va a ser usado inicialmente en el J-8 Finback que sirvió como aeronave de pruebas. Debe ser usado en el nuevo caza J-10 y también en los Su-27 SKK y J-11 Flanker. Pakistán debe ser el primer país a recibir el SD-10 para equipar sus cazas JF-17/FC-1. Las noticias dicen que esto puede acontecer aún en 2005. En 2005, un Mirage III paquistaní equipado con un radar Grifo-M consiguió disparar un SD-10. La CATIC dice que va a llevar tres años para calificar el misil en el JF-17. El misil viene siendo modernizado continuamente y la CATIC ya está desarrollando una versión superficie-aire terrestre y naval. 

 
El SD-10 en un Mock-up del FC-17/FC-1. Las investigaciones iniciaron a mediados de la década del 80. La fase 1 inició en medio de la década de 80 y fue hasta inicio de la 90 para estudios de tecnologías llaves. La fase 2 inició en medio de la década de 90 con el desarrollo de subsistemas. La fase 3 inició en el fin de la década de 90 con pruebas de verificación general de desempeño. La fase 4 se inició después el año 2000 para pruebas de demostración. 
 
SD-10 en un caza F-8 durante las pruebas. 

SD-10 en un caza J-10. 

SD-10 en un caza J-11, versión local del Flanker. 

Misiles SD-10 chinos siendo transportados en los carros portadores. Noten el ancho del misil. 

Un misil SD-10 siendo lanzado por un J-10A

Sistemas de Armas

Fusil de precisión: Fusiles antimaterial chinos (parte 2)

Rifle antimaterial/francotirador de 12.7mm AMR-2 (RP China) 

  Rifle antimaterial/francotirador de 12.7mm AMR-2 en posición listo para disparar 
  
Rifle antimaterial/francotirador de 12.7mm AMR-2 en modo transporte/almacenamiento; culata y bipode están plegados y la mira removida 

Calibre(s): 12.7x108 mm 
Operación: acción por cerrojo 
Cañón: 850 mm / 33.5" 
Peso: 11 kg / 24.2 libras completas con mira y bípode 
Longitud: 1450 mm / 57" 
Mecanismo de alimentación: cargador de caja descartable de 5 tiros 


El rifle antimaterial/francotirador AMR-2 fue desarrollado por la China South Industries Group. Aparentemente, es uno de varios diseños que estàn siendo testeados por el ELP chino en búsqueda de un moderno rifle antimaterial. Es posible que este rifle sea ofrecido para la exportación. 

El rifle AMR-2 es un rifle operado manualmente, de acción por cerrojo cierre rotatorio convencional. El cerrojo tiene dos enganches duales frontales de cierre. El cañón flotante esta equipado con un freno de boca masivo. Normalmente està equipado con una culata plegable al costado con acolchado de mejilla ajustable, bípode plegable, y un monopode trasero descartable bajo la culata. La alimentación es por cargadores en caja descartables. El rifle es provisto con miras (abiertas) de acero sobre bases plegables, y una riel tipo Picatinny es provisto para la instalación de miras nocturnas o telescópicas. 

World Guns

Fusil de francotirador/anti-material JS 05 12,7 (RP China) 

 
Fusil de francotirador/anti-material JS 05 12,7, el lado derecho 
 
Fusil de francotirador/anti-material JS 05 12,7, lado izquierdo 

Calibre (s): 12.7x108mm 
Operación: acción de cerrojo 
Del cañón: 850 mm / 33,5 " 
Peso: 12,5 kg / 27,5 libras 
Longitud: 1392 mm / 54.8 " 
Mecanismo de carga: cargadores intercambiables de 3 tiros 

El fusil de francotirador/anti-material JS 05 12,7 fue desarrollado en China por el Jianshe Group. Al parecer, es uno de varios diseños que han sido probados por ELP en busca de un fusil anti-material moderno. Es posible que este rifle se ofrezca también para la exportación. 

El Fusil de francotirador/anti-material JS 05 12,7 es un fusil de cerrojo con bloqueo convencional con cerrojo rotativo de accionamiento manual. El cerrojo tiene la doble orejetas de cierre frontal. El cañón está equipado con un freno de boca enorme y le permite retroceder en el interior del receptor tubular contra el almacenador intermediario del retroceso hidráulico, para aliviar el operador del retroceso de las altas tensiones. Está equipado con culata fija, bípode plegable, con asa y un monopie bajo la culata del rifle trasero desmontable. El alimento es de cargadores extraíbles que se instalan horizontalmente a partir del lado izquierdo, por encima de la empuñadura de la pistola. El rifle normalmente está provisto de miras de hierro (abiertas), un carril tipo Picatinny está siempre disponible para la instalación de las miras telescópicas o nocturnas. 


World Guns

viernes, 30 de julio de 2010

Fusil de precisión: Fusiles antimaterial chinos (parte 1)

Fusil del tirador emboscado antimaterial M99 (Rep. Pop. China) 

 

Fusil del tirador emboscado antimaterial M99 
Calibres: 12,7x108 (M99-I) o 12,7x99/.50BMG (M99-II) 
Operación: semiautomático a gas 
Cañón de arma de fuego: milímetro 
Peso: ~12 kilogramos (descargados, menos mira de telescopio) 
Largo: 1500 milímetros 
Mecanismo de alimentación: caja alimentadora desmontable de 5 rondas 

El fusil M99 se ofrece como arma antimaterial/anti-tirador emboscado, y está disponible en dos calibres - 12,7x108 (M99-I) y 12,7x99/.50BMG (M99-II). No hay datos de la productora disponibles sobre la exactitud de esta arma, pero se cree que dispara con exactitud 2 MOA con la munición estándar china que es entregada. Ésta es manera está debajo de los patrones occidentales en materia de "snipping" pero de más o menos bastante bien para el trabajo antimaterial o la supresión enemiga de corto alcance de los tiradores emboscados. 

No mucha información está disponible sobre el funcionamiento interno de este fusil, aunque se cree que utiliza la acción a gas. La alimentación es con cargadores de caja desmontables que alojan cinco cartuchos de munición. El fusil se ajusta con el bípode ajustable, el monópode trasero ajustable, y el culatón protegido. La capota del receptor se ajusta con un rail del estilo Picatinny que acepta una variedad de equipos de visión en los montajes apropiados. El montaje típico de mira incluye un telescopio fijo de 10X o 4-12X de potencia o las miras de telescopio del poder variable 7-22X. 

World Guns


martes, 27 de julio de 2010

Guerra del Pacífico: Homenaje a Miraflores

Exposición, por la tragedia y gloria de Miraflores 
Conmemoración de la batalla de Miraflores enero 15 de 1881. 

Después de una simple ceremonia castrense con todos los regimientos históricos peruanos (Legión peruana de la guardia, Húsares de Junín, y Regimiento Fannig) como pequeños destacamentos de todas las fuerzas militares, policiales y un agrupamiento de Bomberos. Emplazados en el Reducto Nº2 de Miraflores, ciudad de Lima - Perú. 
Pudimos apreciar en el museo, una exposición extremadamente simple pero con un aporte a la historia de primer orden aportando en cada vitrina material recientemente encontrado. 


Entrevistamos al investigador histórico Rómulo Rubato Suárez; descendiente del General Suárez, héroe de la Guerra del Pacífico. 

 

Acompañado del Señor Rubato recorrimos todas las salas de la exposición, el cual nos dio una breve reseña histórica de la infantería de marina peruana. Para esta exposición se quiso exponer la mayor cantidad de Material fotográfico, dándonos una visión mucho más exacta de lo acontecido hace 120 años por la toma de Lima. 

 

Se puede notar que los peruanos no olvidan los resultados catastróficos de esa guerra y se esmeraron en mostrarnos los destrozos resultado del saqueo de Chorrillos, Barranco y Miraflores por las tropas chilenas. Es irónico que todos los textos de la exposición fueron sacados de fuentes chilenas, que cuentan exactamente lo que se ve en los cuadros y fotos. 

Una colección de uniformes peruanos usados en la guerra, que denotan lo precario de sus equipos de campaña, y lo mal preparados que estaban para la guerra que los tomó por sorpresa. 

 

En la sala Cáceres, existe una maqueta del campo de batalla de Miraflores y parte del de Chorrillos, que es muy ilustrativa, pero lo que es inigualable es un cuadro de la batalla de Miraflores. 

Hablando con el señor Pedro Olaechea, dueño de muchas de los uniformes expuestos, nos da un dato interesante, "los peruanos no usaron gorras blancas hasta la capitulación de Lima" como se cree en Chile, " se comenzaron a usar en la campaña de la Breña" (desde fines de 1881 hasta 1884) "Las gorras peruanas son azules al estilo francés". 

 

Nos mostró además cual era el armamento usado por los marinos peruanos en la defenza de Lima: el fusil remington rolling block cal 43 como pueden ver en la foto. 

 

A las afueras del museo está un cañón recientemente rescatado que participó en la defensa de Lima. Es un cañón Federal Bureau tipo Dahlgrin de 8 " ánima lisa de avancarga que lanzaba balas esféricas. Este tipo de cañón fue desarrollador por los Norteamericanos durante la Guerra de Secesión de 1862. 

 

El cañón está desbocado. Según documentos expuestos en el museo los artilleros peruanos, recibieron órdenes de destruir todas las piezas de artillería para que no caigan en manos chilenas. 

Este cañón fue recuperado por la "Brigada Naval Combatientes del Pacífico" grupo muy entusiasta que en los últimos dos años ha recuperado y restaurado varios cañones como valioso material fotográfico y documentario sobre el pasado peruano y sobre todo de la "Guerra del Pacífico". Entre algunos de sus logros, puede mencionar la restauración de los cañones Voruz de la corbeta peruana "Unión", la restauración de una hermoso cañón de bronce del Navío "San Martín" primer buque insignia Chileno. Es más, podemos decir que si Ud. estimado lector, quiere hacer algún estudio sobre la "Guerra del Pacífico" tiene obligadamente que contactarse con la "Brigada Naval Combatientes del Pacífico" al mail brigadanaval@mail.com

viernes, 23 de julio de 2010

Teoría militar: Matemática y guerra (2)

¡GU3RRA! 



Por Pablo Capanna 
No sé si a todos les pasará lo mismo, pero a mí si la publicidad es realmente buena me cuesta recordar el producto al cual se refiere. Si bien a la hora de vender es muy posible que machacar una estupidez durante cierto tiempo sea más eficaz que apelar a la creatividad, no hay que dejar que se enteren los anunciantes. Podrían llegar a privarnos de algunos momentos de humor e inteligencia. 

Una escena que anduvo por las pantallas hace un tiempo (por supuesto, no puedo recordar qué producto era) me impresionó como una perfecta escenificación del Círculo Vicioso. Al comienzo, un amante de la música clásica estrenaba su sofisticado equipo de audio y se extasiaba con su sinfonía favorita. Pero pronto, desde el departamento vecino irrumpían las inconfundibles notas de un rock metálico, que amenazaban con ahogarla. 

Decidido a no tolerar ninguna invasión de su espacio sonoro, el melómano se compraba un equipo de mayor potencia y contraatacaba con Brahms. Pero no contaba con la previsible reacción del rockero, que recurría a un equipo de similar poder ofensivo. 

El paroxismo del conflicto llegaba cuando el melómano optaba por recurrir al arma final; encargaba ese enorme equipo que el catálogo definía como “the Big One”, “el Grande”. 

Por efecto de la escalada decibélica, temblaban las paredes y empezaban a caer trozos de revoque y mampostería. Al fin, los dos enemigos quedaban frente a frente. Pero justo cuando estaban mirándose con odio a través de un boquete, desde el piso de arriba comenzaban a gotear las pringosas notas de una cumbia. La escalada armamentista no sólo había agotado a los contendientes: también había permitido que creciera el enemigo común. 

La idea de una confrontación estéril que se configura como un círculo vicioso (y su opuesto, el “círculo virtuoso” de los economistas) siempre atrajo a los estudiosos de las ciencias sociales. Cuando Gregory Bateson era joven, se dedicaba a la antropología y no pensaba en convertirse en gurú de la new age, propuso un tecnicismo tan innecesario como otros: la llamó “esquismogénesis”. 

Sin duda, Bateson tendría presente el caso paradigmático para este tema: las extrañas costumbres de los kwakiutls, un pueblo de la Columbia británica, recordados por generaciones de estudiantes. Su decadencia solía explicarse atribuyéndola a un severo ritual social que no les permitía acumular capital y hasta era capaz de arruinar a prósperas familias. La celebración del Potlatch era un rito de consumo ostensivo. Para demostrar que tenía más riqueza de la que necesitaba, el jefe de un clan mandaba quemar públicamente cueros, pieles, telas, herramientas y hasta canoas, ante el asombro de sus vecinos. Pero estos últimos quedaban comprometidos a hacer una quema similar, o aun mayor, si no querían perder su prestigio. Hace medio siglo, los antropólogos veían en este ritual una profecía del consumismo, y no estaban tan errados, si consideramos el sostenido aumento que ha tenido la oferta de productos inútiles, al punto que el celular se ha hecho más necesario que una buena atención médica. 

Las carreras armamentistas, en particular, constituyen el mejor ejemplo de círculo vicioso, y han interesado a todos aquellos que alguna vez quisieron estudiar científicamente los conflictos. Desde tiempos remotos existió la Estrategia, que enseña cómo ganar las guerras. En tiempos más recientes y con un sentido ya indefinible, la practican funcionarios, artistas plásticos y maestras jardineras, en general con magros resultados. Fuera de los estrategas, hay importantes trabajos teóricos sobre la guerra, entre los cuales se destacan los de Pitirim Sorokin, Estudio de la Guerra (1942) de Quince Wright (1890-1970), o los del francés Gastón Bouthoul (1899-1980), que hizo escuela desde los años ’60. 

Tanto ellos como otros estudiosos trataron de determinar los factores que provocan las guerras, especialmente esos que pueden ser medidos: la evolución tecnológica del armamento, las leyes, las actitudes colectivas y la organización social. Pero todos estos trabajos deberían reconocer que su precursor fue un meteorólogo que, décadas antes y sin mayor publicidad, encaró el estudio científico de la guerra con herramientas matemáticas. Se llamaba Lewis Fry Richardson (1881-1953) y sólo comenzó a ser valorado mucho después de su muerte. Es posible que su compromiso ético con la paz llegara a perjudicarlo, porque vivió tiempos tan difíciles como fueron los de las dos guerras mundiales. 

LA AMBULANCIA DE LOS PACIFISTAS 
A pesar de que es recordado como meteorólogo, el inglés Richardson tuvo variados intereses. Los estudios que hizo en Cambridge incluían física, matemática, química, biología y zoología. Se doctoró tardíamente en Londres, cuando ya tenía 47 años, con orientación en estadística aplicada a la psicología. 

Luego trabajó como químico industrial y, entre otras cosas, dirigió el laboratorio de investigación de una fábrica de lamparitas, mientras iba redondeando sus ingresos con algunas cátedras universitarias y un empleo en el Servicio Meteorológico oficial. 

Sus problemas comenzaron cuando Inglaterra se vio envuelta en la Primera Guerra Mundial. Richardson provenía de una familia de cuáqueros; entre otras cosas, esto significa que estaba profundamente convencido de que un cristiano no debe hacer la guerra y que está obligado a resistir al poder arbitrario. 

Cuando fue movilizado, Lewis optó por la objeción de conciencia y pidió ser enviado a prestar servicios sanitarios. Fue así como se enroló en la Unidad Asistencial de los Amigos: “La Sociedad de Amigos” era otro nombre de los cuáqueros. Anduvo manejando una ambulancia y asistiendo heridos en el norte de Francia, donde operaba la 16ª División de Infantería. 

Quiso el azar, o vaya uno a saber qué misteriosa causa, que al mismo equipo de enfermeros había ido a parar el filósofo Olaf Stapledon, aquel que luego escribiría esas ambiciosas epopeyas cósmicas que sedujeron a varias generaciones, con exclusión de Borges. Stapledon había elegido estar allí por sus convicciones socialistas, y era sospechoso para los cuáqueros, pero al parecer era el único interlocutor válido que encontró Richardson, y ambos se pasaban las noches platicando sobre astronomía y física. Lo curioso es que los biógrafos de uno y de otro no parecen haberse percatado de quién era cada cual. Por lo que a mí respecta, me hubiera encantado estar allí para escucharlos hablar. 

De regreso de la guerra, Richardson se encontró con que el Servicio Meteorológico había sido militarizado y estaba bajo el control de la Fuerza Aérea. De ese modo, sus antecedentes como objetor de conciencia le valieron el despido en 1920. 

Pero Richardson seguía firme en sus trece, y cuando se enteró de que algunos de sus trabajos sobre la dinámica de la atmósfera podían ser usados para diseminar gases tóxicos de guerra, abandonó la investigación y destruyó sus apuntes. 

LA PREDICCION DEL TIEMPO 
Antes de Richardson, las predicciones meteorológicas se hacían extrapolando los valores registrados por las estadísticas de los años anteriores. La idea que se le ocurrió entonces fue precisamente la que con el tiempo se impuso. Se trataba de intentar la integración numérica de las ecuaciones diferenciales del movimiento de la atmósfera, partiendo de las mediciones tomadas en un momento dado. El principal problema era que en esa época no existían las computadoras y todos los cálculos debían ser hechos a mano. Richardson anunció un pronóstico para el día 20 de mayo de 1919 y fracasó lamentablemente, pero estudios posteriores mostraron que sus errores provenían de simples cuestiones de cálculo; con una metodología más precisa, la predicción resultaba bastante acertada. 

En 1922 desarrolló sus ideas en el libro Predicción del tiempo mediante procesos numéricos, donde se permitió fantasear con un enorme laboratorio meteorológico. Lo imaginaba como un edificio de forma casi esférica, como un Planetario. Las paredes interiores estarían cubiertas con una representación a escala de todo el planeta. En galerías de distinto nivel iban a ubicarse los calculistas (entonces llamados “computadores”) que recibirían datos por vía telefónica o telegráfica, y provistos de reglas de cálculo resolverían las ecuaciones parciales. Siguiendo distintos niveles de integración, el pronóstico se iría conformando hasta que el coordinador general, que ocupaba un púlpito en la cima de una columna que se erguía en el centro de la esfera, dictaminaba si iba a llover o no. 

La idea no era descabellada. Pero sin computadoras, toda esta fantasía evocaba al colegio de Salomón de Sir Francis Bacon, o lo que es peor, a esa Academia burlesca que imaginó el venenoso Jonathan Swift en Los viajes de Gulliver. 

LA CONSTANTE HISTORICA 
Hoy el clima está considerado entre los sistemas menos sujetos al determinismo, por sus características caóticas, y el pronóstico meteorológico tiene un alcance muy corto. La guerra, por su parte, ha sido una constante en la historia humana. Pero aun cuando suele tornarse incontrolable una vez que se ha puesto en marcha, sus causas suelen estar a la vista con bastante anticipación. Se supone que todo el arte y la ciencia de la diplomacia están para evitarla, conociendo y controlando sus causas. A Richardson le pareció que la guerra podía ser estudiada como un fenómeno físico, a la manera de un terremoto o un tornado. Le dedicó varios libros, desde La psicología matemática de la guerra (1919) hasta Armas e inseguridad (1949), para los cuales se basó en datos estadísticos de las guerras ocurridas entre 1820 y 1945. 

Como primer paso, pensó que podía establecerse una escala logarítmica que midiese la gravedad de las guerras. 

Si la energía de un terremoto se mide por la escala de Richter, los daños que causa son evaluados con la de Mercalli. La escala de Richardson es como la de Mercalli: mide la mortalidad de las guerras según una progresión. Si al daño bélico lo llamamos M, recién podríamos hablar de “guerra” propiamente dicha a partir de M4 (104 = 10.000 muertes). La Segunda Guerra Mundial (la más letal de la historia) habría tenido una intensidad de M7,7. El límite superior de la escala sería M10, es decir, cuando la eventual cantidad de bajas alcanzara el total de la población del planeta. El límite inferior Richardson lo fijaba en M0: un solo muerto, como en un asalto o una pelea de barrabravas. Pero consideraba que a escala histórica, la suma de los homicidios siempre superó a las bajas de los campos de batalla. 

Trabajos más recientes (Kraus, Nelson y Webb, 2001) estiman que el siglo XVIII y el XX fueron, respectivamente, el menos y el más bélico. Los picos de beligerancia occidental se dieron en 1618-1648, 1789-1815 y 1914-1945. En China, el momento más agudo fue el Período de Desunión (220-618). Para los continuadores de Richardson, las guerras coinciden con las crisis religiosas; esto es, en sentido amplio, cuando desaparecen los marcos éticos comunes. 

Richardson pensaba que a medida que los conflictos se hacían más letales, se iban distanciando, de manera que el próximo conflicto, que podría ser de grado M9, tardaría mucho en llegar. Carl Sagan sugirió que la escalada armamentista podía acortar los plazos. Sin embargo, y para nuestro bien, la carrera funcionó como una suerte de Potlatch global. No hubo una tercera guerra mundial, aunque no dejamos de tener una proliferación de armamento nuclear. 

FRONTERAS Y FRACTALES 
Con la información de que disponía Richardson, casi todos los conflictos de intensidad superior a M3,5 se dan entre países que tienen fronteras comunes: algo que tenía perfecta validez para las guerras “nacionales” del siglo XIX, y ha ido perdiendo importancia con la globalización de mercados y capitales. Aunque de todos modos, todavía podría explicar el absurdo armamentismo de India y Pakistán o el rearme que se está dando en América latina. 

Fuera válido o no ese principio de proximidad, a Richardson lo llevó a emprender un estudio comparado de las fronteras europeas. Lo primero que descubrió era que todas las mediciones de la costa de Inglaterra diferían entre sí, y que eso planteaba todo un problema metodológico. 

Pasaron varias décadas, y Benôit Mandelbrot retomó el tema para su Teoría de las Catástrofes, con un artículo en el cual se preguntaba “¿Cuánto mide la costa de Inglaterra?”. 

Gracias a Mandelbrot, Richardson también fue redescubierto como un precursor de la fractalidad. Alguna vez había escrito, prefigurando el concepto de eso que hoy llamamos caos o complejidad, que “los grandes torbellinos tienen torbellinos pequeños que se nutren de su velocidad, y así hasta llegar a la viscosidad”. Era una paráfrasis de la frase de Jonathan Swift: “Las pulgas grandes tienen pulgas más pequeñas que las pican y así hasta el infinito...”. 

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Teoría militar: Matemática y guerra

Modelos matemáticos y la guerra


File:Lewis Fry Richardson.png
Lewis Fry Richardson



Hablando de Lambelet y su carrera de armas inglesa y alemana en acorazados, empiezo esta clase esgrimiendo el clásico modelo de Richardson de 1960.

El modelo en si, basado en el modelo de reaccion de Cournot, es uno que propone que las carreras armamentistas en los paises son el preludio a una guerra. Y que la escalada militar puede ser estable o no, siendo en el caso inestable que cualquier pequeña excusa desencadene la guerra.

El modelo consiste en dos sistemas de ecuaciones lineales las cuales sustentan los supuestos de que:

1. Las armas se acumulan por el temor y la desconfianza mutuas,
2. Hay una resistencia de la sociedad a gastar cada vez mas en armas,
3. Hay factores independientes al nivel de gastos militares que contribuyen a la escalada militar

Esto determina una ecuaciones de las cuales lo mas importante es la magnitud de los signos de r y s, que él los denomina grievance terms.

Las ecuaciones son:

dx/dt = ay - mx + r

dy/dt = bx - ny + s


donde x,y son los gastos de los paises x e y en armas en el tiempo (derivada respecto al tiempo). a,b son los términos de desconfianza, n,m la resistencia social a esos gastos y r,s son los terminos independientes que pueden desencadenar o no la guerra.

Las líneas óptimas se determinan cuando dx/dt=dy/dt=0, el punto de equilibrio x* e y* es la intersección entre ambas.

Las trayectorias que se aproximan al origen o a los ejes x o y se dicen que van hacia el desarme. Aquellas que van hacia infinito se dicen que prolongan la carrera armamentista.

El modelo de Richardson no predice guerras sino carreras armamentistas, como la de Pakistán-India. La conjetura de Richardson es que luego de una carrera armamentista hay mayor probabilidad de iniciar una guerra, pero no necesariamente la guerra se produzca efectivamente.
El tema del modelo de Richardson es, de una manera muy simple, intentar modelizar, es decir hacer una abstracción generalizable, algo que en si mismo no existe pero ayuda comprender un problema de modo bien general, una situaciòn especìfica, en este caso una acumulación progresivo de armas por parte de dos naciones.

Obviamente que no se observarán morteros ni misiles ni submarinos en las ecuaciones. De hecho, una limitación de este tipo de representaciones es que sirve siempre y cuando las variaciones en armamentos sean directamente comparables. Es decir, si el pais A compra 100 misiles tierra-aire y el pais B compra 250 ametralladoras de apoyo de tropa... esas compras no son comparables porque cumplen fines diferentes. Por ello el articulo de la carrera naval de dreadnoughts entre Alemania e Inglaterra si son comparables, porque cada buque botado era una respuesta precisa y directamente comparable con el buque botado por el enemigo. 
La misma explicación del modelo de Richardson también se pudo emplear extensivamente cuando el auge de la Guerra Fría, dado que la carrera armamentista en ese momento era relativamente homogenea: Misiles ICBM rusos vs. Misiles ICBM americanos

Acá está el modelo y una aplicacion de Java para probar trayectorias.
http://shakti.trincoll.edu/~pbrown/armsrace.html 


Referencia
J.C. Lambelet, "Do arms races lead to war?", Journal of Peace Research 12 (1975), pp. 123–128