domingo, 31 de octubre de 2010

Calendario Aeronáutico 2011 "Fuerza Aérea en Acción"

Calendario Aeronáutico 2011 "Fuerza Aérea en Acción"
Estimadas/os:
Al igual que el año pasado y por cuarto año consecutivo, ya salió a la calle el Calendario Aeronáutico 2011 "Fuerza Aérea en acción" con fotografías de mi autoría. Continuando con la idea surgida a fines de 2007, buscamos presentarles un producto único, de alta calidad tanto en su presentación como por sus fotografías.
El mismo se encuentra impreso en papel ilustración de 200 grs con barniz sobre impresión mate, con un tamaño de 23 x 34 cm (cerrado, 46 x 68 abierto). El costo del Calendario es de $ 30, aunque como siempre se harán descuento por compras en cantidad.
Ideal para usar como Agenda, para anotar eventos y recordatorios. Y por supuesto, magnífico como Regalo Empresarial – Institucional, para este Fin de Año o Fiestas que ya se avecinan.
Para consultas, lugares de venta y pedidos, descuentos por cantidad, etc, por favor escríbanos a "hclaria@yahoo.com.ar". Envíos al interior y al exterior!
Este ha sido un nuevo trabajo que ha requerido mucho esfuerzo por lo que espero les guste! Como siempre, le estaremos muy agradecidos si puede reenviar este mail a sus amigos o contactos apasionados o no de la aviación, y así ayudarnos a difundir nuestro trabajo, que para muchos ya es un verdadero “clásico” para estas épocas del año.

La distribución está llegando paulatinamente a los puntos de venta habituales, a saber:

- El Barón Rojo (ROS) - 3 de Febrero 1528 - Rosario (Santa Fe) - (0341) 4241054 / 156918821 - info@elbaron-rojo.com.ar
- Cheloflor Modelismo (ROS) - Rosario (Santa Fe) - 0341-156113337 - marceloformica@yahoo.com.ar
- Excalibur Hobbies (GAL) - Av. Roca 1012 - Local 5 - Rio Gallegos (Santa Cruz) - (02966) 438-525 - excaliburhobbies@yahoo.com.ar
- Librería Palito (MDQ) - Rivadavia 3266 - Mar del Plata (Buenos Aires) - 0223 476-4001 / 476-4002 - info@libreriapalito.com.ar
- Librería Técnica (DOZ) - Rivadavia 24 - Mendoza (Mendoza) - (0261) 4290471 / 4340307 - ventas@libreriatecnicamza.com. ar
- Lomas Hobby Club (COR) - Dean Funes 370 - Córdoba (Córdoba) - (0351) 411-3875 - lomashobbyclub@yahoo.com.ar
- Paraná Hobbies (PAR) - Av. Alte. Brown 2466 - Paraná (Entre Ríos) - 0343-154510080 - paranahobbies@yahoo.com.ar
- Hobbies Morón - 25 de Mayo 255- Loc. 36 - Morón (Buenos Aires) - 4627-5907
- Librería UTN - París 532 - Haedo (Buenos Aires)
- Monumental del Plata - Av. Scalabrini Ortiz 119 (Cap. Fed.) - 4855-9023 - ventas@monumentaldelplata.com. ar
- Museo Nacional de Aeronáutica - Morón (Buenos Aires) - 4697-6964
- Hobbies Belgrano - Av. Cabildo 2280 - Loc. 91 - Gal. Rio de la Plata (Cap. Fed.) - 4783-6217 - hobbelgrano@fibertel.com.ar
- Hobbies Coleccionables - Sarmiento 860 (Cap. Fed.) - 4322-2477/-4831
- Publicaciones Navales - Florida 971 - Local 28 - Galerías Larreta (Cap. Fed.) - 4311-0042/43 - instituto.publicaciones@ centronaval.org.ar
- Top Gun - Lavalle 742 - Loc 4, 5 y 6 (Cap. Fed.) - 4393-3720 - info@topgun.com.ar
- Boutique Aeroespacio - Paraguay 752 - Cap. Fed. - 4514-4235
- Grupo Argentinidad - Florida 860/Paraguay 640 - Loc 101 (Cap. Fed.) - 4894-0169 - ediciones@argentinidad.com

Y los siguientes Kioscos de Diarios y Revistas de la Capital Federal:
- Kiosco "Alas" (Viamonte y Alem)
- Kioscos Alem 690 (y Viamonte) - 804 (y Av. Córdoba)
- Kiosco Av. Cabildo 792 (y Av. Lacroze)
- Kioscos Av. Callao 10 (y Av. Rivadavia) - 1120 (y Av. Santa Fe)
- Kiosco Av. Cordoba 1801 (y Av. Callao)
- Kiosco Av. Corrientes 1787 (y Av. Callao)
- Kioscos Av. de Mayo 602 (y Perú) - 720 (y Maipú) - 805 (y Esmeralda)
- Kioscos Av. Rivadavia 1523 (y Paraná) - 5194 (y Parral)
- Kioscos Av. Santa Fe 1812 (y Av. Callao) - 3714 (y Av. Scalabrini Ortiz)
- Kioscos Cerrito 378 (y Av. Corrientes) - 510 (y Lavalle)
- Kiosco "Condor" - Parada Maipu 4 - Av. De los Inmigrantes 1950
- Kioscos Diagonal Norte 689 (y Maipú) - 765 (y Esmeralda) - 889 (y Suipacha)
- Kiosco Lavalle 302 (y 25 de Mayo)
- Kiosco M. T. Alvear 636 (Plaza San Martín)
- Kiosco Mitre 711 (y Maipú)
- Kiosco Pasaje Obelisco Norte
- Kioscos Pellegrini 189 (y Perón) - 423 (y Av. Corrientes)
- Kiosco Peru 30 (y Av. de Mayo)
- Kiosco Viamonte 509 (y San Martín)
- Kioscos Aeropuerto Ezeiza
- Kioscos Florida 1 - 102 - 290 - 425 - 499 - 502 - 589 - 697 - 703 - 817 - 895 - 945
- Kioscos Estación Retiro (Línea Mitre - Tigre)
Este ha sido un nuevo trabajo que ha requerido mucho esfuerzo por lo que espero les guste! Como siempre, le estaremos muy agradecidos si puede reenviar este mail a sus amigos o contactos apasionados o no de la aviación, y así ayudarnos a difundir nuestro trabajo.
Muchas gracias!

Horacio J. Clariá
www.avialatina.com.ar

sábado, 30 de octubre de 2010

APC: Vadeo con el M113

Vadeo con VC M113 A-1/A-2 
Por el Suboficial Principal Alfredo Daniel De Paula y el Sargento Ayudante Angel Daniel Alarcón, con la colaboración del Capitán Pablo Gerardo Giordano 


Después de muchos años, y con motivo de las malas experiencias ocasionadas por un exceso de confianza y un poco de desconocimiento, los vehículos de combate (VVCC) M113 del Regimiento de Infantería Mecanizado 24 se hicieron nuevamente al agua para probar su capacidad de vadeo en aguas profundas. Luego de varias experiencias exitosas, el personal de la unidad arribó, en su conjunto, a una conclusión fundamental: el temor y el desconocimiento pueden ser los vicios más peligrosos que puede tener el soldado. 
El presente artículo explica, básicamente, los pasos que deberán llevarse a cabo y su secuencia, para ejecutar un vadeo de aguas profundas con el vehículo de dotación. Se describe, también, un sencillo ejemplo de su aplicación en el campo táctico, el cual, bajo ningún punto de vista intenta convertirse en modelo exhaustivo de procedimiento de combate, sino, por el contrario, pretende alentar el trabajar creativo de todos los comandos tácticos y técnicos inferiores (conductores de VC, jefes de grupo y jefes de sección), para aceptar el desafío de recuperar una capacidad perdida. 


Actividades preparatorias a ejecutar en guarnición 

Limpieza de los tapones de drenajes 

Aplicar una delgada capa de grasa de litio o vaselina sólida en la rosca, para lograr una adecuada lubricación e impermeabilización. A continuación, colocar los mismos, ajustándolos correctamente en la batea del vehículo. 

Colocación de las tapas de inspección 

Colocar las tapas medianas (tres) y grandes (dos), teniendo en cuenta que las juntas estén sanas y que los tornillos tengan sus respectivas arandelas para asegurar su torque. Al igual que en el paso anterior, se aplicará una capa de grasa o vaselina en las juntas, y se procederá a ajustarlas correctamente. 

 
Controles en el lavadero 

Sacar los pisos, e inspeccionar que la rejilla que protege la entrada de la bomba de achique trasera esté limpia. Luego, verificar la limpieza de la bomba de achique delantera que se encuentra ubicada en el compartimiento del motor, teniendo en cuenta que, además de inspeccionarla en forma ocular, se deberá desconectar el cable de entrada a la bomba, e introducir un alambre en el interior de la misma para asegurar la libre circulación del agua. 
Una vez ejecutadas estas actividades, y con el VC estacionado en un piso llano, llenar la batea con agua hasta cubrir las bombas de achique. Luego, poner en funcionamiento las mismas y comprobar que el agua fluya hacia el exterior. 
Esta actividad permitirá comprobar el estado de las tapas de inspección, tapones de drenaje y, principalmente, el funcionamiento de las bombas de achique. En caso de detectarse alguna filtración, se procederá a subsanarla. Téngase en cuenta, que la capacidad de extracción de la bomba de achique es de 150 l/min. Las juntas de las tapas de inspección podrán ser reemplazadas, en caso de estar deterioradas, por unas de fabricación casera, confeccionadas con cámaras de automóvil. 
Así, también podrán reemplazarse los tapones de drenaje, en caso de que estuvieran deteriorados o faltasen, por tapones de caño galvanizado de 1” existentes en el comercio local. 

 

Mantenimiento de burletes 

Lubricar los burletes de la puerta de acceso, burletes de rampa y burletes de tapa del compartimiento del motor, con una delgada capa de vaselina, teniendo en cuenta que no debe existir ningún elemento extraño, como pueden serlo pequeñas piedras, tornillos, etc, que impidan el correcto sellado del burlete. Inspeccionar las gomas encauzadoras, las cuales deberán estar sanas, flexibles y colocadas con sus respectivas guías y tornillos ajustados correctamente al casco del VC. 
Si se observara que el estado de los burletes no es el adecuado (si están resecos, con restos de pintura, falta de flexibilidad, etc.) se procederá a preparar una mezcla constituida, básicamente, por algún tipo de solvente (nafta, aguarrás) y vaselina. Teniendo en cuenta que la proporción estará relacionada con el deterioro del burlete, la proporción de vaselina será mayor que la de solvente, si éste estuviera reseco. En cambio, si el burlete presenta falta de elasticidad por tener restos de pintura, la proporción de solvente será mayor. El tiempo requerido para la recuperación del material estará relacionado directamente, con el estado de mantenimiento en que se encuentre el mismo. Cuanto mayor sea el deterioro, mayor tiempo de reparación se necesitará. 


 

Marcación de borda libre 

Las marcas de borda libre tienen por finalidad marcar claramente la línea de máxima tolerancia de hundimiento del vehículo durante la navegación. Si al entrar en el agua dichas marcas desaparecieran, deberá abandonarse inmediatamente la tarea, ya que de continuarse con la misma se pondría en riesgo tanto la vida del personal como la existencia misma del material. Además, debe tenerse en cuenta que la diferencia de borda libre de lado a lado del VC, no deberá exceder los 5 cm, ya que en caso de oleaje o turbulencia, un valor mayor podrá ocasionar la entrada de agua por un lateral de la compuerta de carga o compartimiento del conductor. 
• Parte delantera: medir 20 cm desde el techo del vehículo a ambos lados y colocar cinta adhesiva, o pintar unos 20 cm aproximadamente, de manera que, sin afectar sensiblemente el enmascaramiento, puedan ser vistas sin dificultad. 
• Parte trasera: medir 30 cm desde el techo del VC, y marcar de la misma manera que en la parte delantera. 

  


Actividades preparatorias a ejecutar en campaña 

• Inspeccionar en forma ocular, si las tapas y tapones de drenaje se encuentran colocados en sus respectivos lugares. 
• Verificar el funcionamiento de las bombas de achique en seco, encenderlas y colocar la mano en los orificios de salida que tiene el VC para la descarga del agua. Se deberá sentir la presión del aire que sale expulsada por las bombas. La salida de la bomba delantera se encuentra ubicada en la parte delantera izquierda, cerca de la escotilla del conductor y la salida trasera está ubicada en la parte superior derecha. 
• Trabar la tapa del motor desde el interior del VC. La puerta de acceso deberá estar cerrada y trabada con el seguro de la puerta, como así también la tapa de combustible. Los periscopios M17 estarán colocados. 
• Colocar la tabla rompe olas desplegada, y por una orilla previamente seleccionada, ingresar al agua con el VC de punta, hasta ver la parte inferior de la tapa del motor bajo el agua. Sacar la tapa lateral del motor para verificar que no se filtró agua a través de los tapones de drenaje o tapas de inspección. Salir del agua e ingresar con el VC de cola hasta que la misma alcance un nivel aceptable, que permita verificar que el agua no se filtra en el interior del VC, a través de los burletes y del gancho pinzote. 
• De no observarse filtraciones, salir del curso de agua y buscar un lugar donde detener el VC en una posición tal, que quede inclinado hacia delante, de modo que de haber ingresado agua al interior a través de los tapones o tapas de inspección, la misma se acumule en el recinto del motor, y al encender las bombas de achique expulsen el agua hacia el exterior. 
De observarse alguna filtración de agua por la rampa, puerta, gancho pinzote, tapones y tapas de inspección, debe solucionarse la novedad ajustando las tapas, los tapones y aplicando, de ser necesario, una nueva capa de vaselina. Repetir la actividad hasta solucionar definitivamente el desperfecto. Téngase en cuenta que el VC no siempre es totalmente estanco, y que será normal que las bombas expulsen una pequeña cantidad de agua luego de la inmersión. Como norma, no debe ejecutarse la actividad de vadeo, bajo ningún punto de vista, en caso de que las bombas expulsen agua en forma continua, por más de 30 segundos. 

 

Ejecución del vadeo 

Actividades previas 

Antes de ejecutar cualquier actividad preparatoria para el vadeo de aguas profundas, es necesario corroborar que la velocidad del curso de agua no supere la capacidad de navegación del VC. Para ello, la velocidad de la corriente no debe ser superior a 1,14 m/s y las olas no deben superar los 15 cm. 
• Calcular la velocidad de corriente. 
Posicione dos personas u objetos a 30 m de distancia, en cercanías de la costa. Arroje un objeto flotante en el punto A y tome el tiempo que demora en recorrer la distancia hasta el punto B. Si el tiempo es menor a 35 segundos, la corriente es muy rápida. Por lo tanto, no intente navegar en la misma. Lleve a cabo este procedimiento, tanto cerca de la costa como en el canal medio del curso de agua. 

 

• Calcular el desvío del VC producido por la velocidad de corriente. 
Para calcular el desvío aproximado en segunda orilla producido por la corriente, debe dividirse la velocidad de corriente por la velocidad de navegación del VC (5,7 km/h = 1,58 m/s), y multiplicarlo luego por el ancho del curso de agua en metros. Este resultado permitirá apreciar si el lugar aproximado de salida es, a simple vista, adecuado, o si en función de dicha apreciación, deberá seleccionarse otro lugar de ingreso para evitar las restricciones que presenta en ese sitio la segunda orilla, en función del desvío calculado. 

 

• Reconocimiento de 1ra orilla y medición de pendiente. 
Reconocer, inicialmente, un lugar de ingreso con suelo firme y sin obstáculos importantes (escombros, piedras, zanjas). Ingresar con el vehículo en el lugar seleccionado, y una vez inclinado trabar los mandos y colgar una plomada u objeto pesado en la esquina superior trasera del VC. Si la caída supera el centro de la rueda tensora, la pendiente será mayor al 30% por lo cual no se podrá ingresar en dicho lugar. Repita la operación hasta conseguir que la plomada caiga detrás o, como máximo, sobre el centro de la rueda tensora. 

 
 

• Estibaje y preparación de la carga. 
Inspeccionar el estibaje de la carga, teniendo en cuenta que el peso deberá estar equilibrado, ya que el VC no dispone de quilla. Las mochilas deben estar correctamente colocadas y amarradas con los vientos largos al techo del VC. El resto del material, armamento, dotación de munición y otros, estarán colocados de acuerdo con el PON de orden interno del VC. Tener en cuenta que el centro de gravedad del VC se encuentra a la altura del pie de artillero -columna que sujeta el asiento del J Gpo y Ap 12,7 mm-. 

 
 

• Encender las bombas de achique. 
Probarlas con el sistema en seco. 

 

• Embarcar al personal. 
Embarcar el grupo en orden de combate, con todas las escotillas abiertas, y sin hacer colocar el cinturón de seguridad a ningún integrante de la tripulación. 

Actividades durante la ejecución 

• Desplegar la tabla rompeolas. 
• Colocar la palanca selectora de cambios, en posición 1. 

 

• Ingresar por el lugar seleccionado al curso de agua, a velocidad de paso de hombre y en forma frontal. De esta forma, evitará que, de haber algún obstáculo o irregularidad bajo el agua, provoque una inclinación peligrosa. 

 

• Colocar la palanca selectora de cambios en 1-2, una vez que el vehículo empiece a flotar. Tener en cuenta que el vehículo estará sensiblemente más hundido por adelante, debido al peso del motor. 

 

• Acelerar, en forma gradual, hasta llegar a las 2.000 RPM. El vehículo avanzará entonces a una velocidad aproximada de 5,7 km/h. 
Evite las aceleraciones y detenciones bruscas; éstas pueden hacer cabecear en forma peligrosa al VC, originando como consecuencia inmediata, la entrada de agua dentro del compartimiento de carga, y en última instancia, el hundimiento del mismo. Conductor: recuerde que el VC no tiene quilla y que en el mismo acarrea un peso a flote aproximado de 1.500 Kg. 
• Girar lentamente para maniobrar o esquivar obstáculos. 
• De ser necesario frenar, quitar el pie del acelerador, trabar los mandos y colocar la palanca selectora de cambios en reversa, acelerando gradualmente hasta detener el VC. 
• Reorganizar la carga y redistribuir el personal, en caso de que la diferencia del nivel del agua indicado por las marcas de borda libre sea superior a 5 cm. 
• Salir del agua colocando la palanca selectora de cambios nuevamente en la posición de 1, una vez que el VC se asiente en el fondo del curso de agua y salir en forma similar a como se ingresó. 

 

Actividades posteriores 

• Plegar la tabla rompeolas. 
• Apagar las bombas de achique, una vez que dejen de bombear agua. 
De ser posible, volver a colocar el VC en una pendiente, con su frente inclinado hacia delante, para acumular el resto de agua en el recinto del motor y evacuar la misma con las bombas de achique. 
• Sacar los tapones de drenaje para drenar el resto del agua de la batea, y volver a colocar una vez finalizada la actividad. 
• Ejecutar el mantenimiento prescripto en los reglamentos y guías de lubricación. 

 

Revista del Suboficial N° 660

miércoles, 27 de octubre de 2010

Tecnología argentina: Reactor CAREM de INVAP

Reactor CAREM 
Central Argentina de Elementos Modulares 

Por José M. Iriarte Muñoz 
Física de Reactores - Instituto Balseiro 




Introducción: CAREM un desarrollo argentino



En más de medio siglo de experiencia en energía nuclear, la Argentina desarrolló un único proyecto de central nuclear totalmente propio y original. Es el CAREM, una central de cuarta generación, con seguridad inherente basada en sistemas pasivos, de construcción, operación y mantenimiento sencillos y con un rango de potencias que va de los 25 o 27 megavatios en las versiones más modestas hasta los 300 en las más complejas.
En las pantallas que siguen sólo se darán las características y detalles de la planta de 27 megavatios eléctricos. Es la que tiene más desarrollo de ingeniería hasta el momento, y permitiría satisfacer la demanda de una ciudad de unos 100.000 habitantes.

El proyecto CAREM tiene un grado importante de avance conceptual y jurídico. Por una parte, la Argentina ya invirtió 30 millones de dólares en testear los combustibles y el núcleo de esta central, sus componentes críticos. Por otra, cuenta con una ley nacional aprobada por el Congreso de la Nación para financiar su construcción.

El Poder Ejecutivo, por ende, sólo tiene que tomar la decisión política de llevar este proyecto a cabo, cuando lo considere necesario, y asegurarle los fondos necesarios.

Los dos escenarios del CAREM .

La necesidad existe ya. Hay dos escenarios que justifican que nuestra Argentina construya un primer prototipo de CAREM.

El país todavía abunda en zonas sin provisión de energía eléctrica ni desarrollo económico, desiertos demográficos internos a las cuales resultaría carísimo llegar con líneas de alta tensión. En tales lugares, al crear un “oasis energético” un CAREM puede dar vuelta el panorama social al suministrar electricidad segura (como no la da ninguna fuente alternativa, salvo la geotérmica), y al asegurar la viabilidad de cualquier emprendimiento económico local, sea minero o transformativo. En una de sus varias versiones, el CAREM está incluso pensado para desalinizar agua de mar en desiertos costeros.

La Argentina ya hizo este tipo de cosas. Y con un éxito rotundo.

Puerto Madryn - Chubut - Patagonia Argentina

Mejor aún: Puerto Madryn –que en 1970 estaba desapareciendo por pérdida de población juvenil- ahora es un pujante “oasis económico” en la Patagonia, con cuatro veces más habitantes que en 1970 y uno de los niveles socioculturales más altos de la región. Un contraste notable con otros puertos patagónicos que sólo exportan materia prima, sin mayor valor agregado.

Puerto Madryn - Chubut - Patagonia Argentina

Hoy un CAREM permitiría repetir este pequeño milagro económico en cualquier lugar aislado del país. Pero a un precio mucho menor: sin líneas de alta tensión.

Sin embargo, hay otro escenario que justifica mucho más la erección de un prototipo, independientemente de su asiento geográfico.

Instalaciones de la CNEA en Pilcaniyeu, Provincia de Río Negro, Argebtina; donde se testearon los elementos combustibles de la central CAREM en el reactor RA-8

Es la exportación de la tecnología

Estudios de mercado realizados por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) detectan una demanda insatisfecha en la oferta nucleoeléctrica mundial que sólo podría ser atendida por el CAREM.

Esta oferta insatisfecha está, 20 países del Tercer Mundo que necesitan desesperadamente desarrollar diversos “oasis energéticos” dentro de sus territorios. Dichos países carecen de acceso propio a la tecnología nuclear y quieren empezar a familiarizarse con la misma.

Pero se encuentran con que lo único que se puede comprar “de anaquel” en el Hemisferio Norte son centrales de tercera generación de gran tamaño y complejidad, rígidamente pensadas para países ricos, con grandes redes eléctricas, mucha industria propia capaz de proveer insumos, y bolsillos muy profundos. Esta oferta arranca en los 300 megavatios la unidad, y llega a los 1600.

Sin embargo, los 20 países estudiados por la CNEA necesitarán entre 18 y 34 centrales nucleares chicas, con menos de 150 megavatios eléctricos por unidad. Esto debería suceder de aquí a 15 años. Y lo único pensado para esa oferta y con madurez técnica como proyecto es el CAREM.

Sólo hay que mostrar un prototipo en funcionamiento en la Argentina, y nuestro país terminará inaugurando –y posiblemente dominando, al menos durante un tiempo- un mercado todavía inexistente.



Ventajas comerciales del CAREM

-La Argentina cuenta con cuatro grandes ventajas en el mercado de los países en desarrollo, que a las grandes potencias les resulta marginal. La primera es que ya ha vendido varios reactores de investigación impecables, entregados en tiempo y forma. Como fabricante nuclear, no necesita prestigio mundial. Ya lo tiene.

-La segunda es que, por tradición, la Argentina no está atada a vender únicamente “llave en mano”. Por el contrario, puede darle al país comprador una formación muy intensa de personal experto no sólo en operación sino también en diseño de unidades nucleares, y hasta puede capacitar a la industria local. Los países ricos evitan esto: prefieren que sus clientes no se les vuelvan, a la larga, competidores, o al menos plazas autoabastecidas.

-La tercera ventaja es que pese a las imitaciones conceptuales que el CAREM engendró (en Corea y los Estados Unidos), la Argentina sigue teniendo el proyecto más avanzado. Pero también el más abarcativo, por su gran panoplia de potencias posibles entre los 25 y 300 megavatios.

-La cuarta ventaja es que con un CAREM, el cliente empieza su desarrollo nuclear con una central modernísima de cuarta generación, en lugar de con tecnología que data de los años ’50, como es una central avanzada de tercera generación de tipo APWR (ver animaciones computadas en las siguientes pantallas de la Web: www.invap.net ). Y esto significa seguridad inherente como no la da nadie. Porque no existe ninguna central nucleoeléctrica en oferta capaz de atenderse sola, sin personal, durante las primeras 48 horas posteriores a un accidente grave. Salvo el CAREM.

Además de estas cuatro ventajas, que deberá demostrar con un prototipo, la Argentina tiene muchas razones más para hacer el CAREM.

Además de crear un nuevo oasis energético y económico en su territorio como “showroom” y luego exportar decenas de unidades, el CAREM instalaría al país como competidor en un mercado que hoy mueve 20.000 millones de dólares por año en combustibles nucleares para centrales, y 30.000 millones más en servicios y repuestos.



Nuevamente, un primer CAREM como “showroom” no sería nada que ya no se haya hecho. Con la sola inversión de construir el reactor de investigación RA-6 en Bariloche, durante los años ‘80, la Argentina se volvió el mejor exportador mundial de este tipo de unidades. Con 30 millones de dólares invertidos, ya lleva ganados centenares.

* Pero los premios en el mercado nucleoeléctrico son incomparablemente mayores. Entre 1987 y 1999 se licitaron 4 reactores de investigación, por precios entre los 30 y los 180 millones de dólares (e INVAP ganó 3 de esas compulsas). Pero en ese mismo período se construyeron más de 50 centrales. Hoy en el mundo funcionan 441 centrales, hay 32 en construcción y 30 más pedidas.

En suma, hacer una central es potenciar los recursos técnico s nuestro país a nivel mundial.

Por qué tomar la decisión ahora

El mundo se nucleariza. De hoy al 2050, la oferta mundial de energía debería triplicarse, y de aquí al 2100, quintuplicarse, y eso sólo para que el consumo global per cápita llegue a alrededor de un tercio del del estadounidense tipo de hoy en día.

Con tanto y tan grave infraconsumo eléctrico como el actual en las economías atrasadas, no está garantizado que eso suceda. Pero justamente por ello, la mayor demanda de energía ocurre y ocurrirá donde menos oferta hay: en los países en desarrollo que apuestan a la industria. Y esto no es futurología sino historia: empujados por esa demanda, en la última veintena de años, un puñado de países asiáticos (Corea del Sur, China, Japón y la India) construyeron más de 50 centrales nucleares nuevas.

Esto le abre mercados potenciales muy interesantes al CAREM.

En estas circunstancias, el mejor modo de empezar puede ser una oferta nuclear de bajo costo, que usa tecnologías y materiales absolutamente probados, pero que al mismo tiempo incorpore características de seguridad muy avanzadas, y sea de funcionamiento simple y barato. A cualquier futuro país comprador, el CAREM le facilitaría un desarrollo sensato de sus recursos industriales y tecnológicos, y le abriría el camino para la instalación de centrales mayores hasta cubrir sus demandas de energía.

¿Por qué construir ya el CAREM, entonces? Porque hoy es la única central-escuela en oferta.

Y en el mundo de las próximas décadas sobrarán alumnos. 


S.C. Bariloche - Febrero de 2007 
El CAREM fue pensado como reactor de baja y media potencia basado en conceptos innovadores que definen a los reactores de IV generación. Puede decirse que se trata de una evolución en los PWR Avanzados. Un CAREM es de diseño compacto, más simples que sus antecesores, con mecanismos de seguridad pasivos. Está pensado para dos versiones: con refrigeración por convección natural hasta 150MWe y con convección forzada hasta los 350MWe. 

Es ideal para oasis energéticos, desalinización de agua o producción de hidrógeno. Fue inspirado en un viejo reactor para propulsión marina llamado Otto Han, pero el CAREM es un nuevo diseño hecho en la Argentina. Se caracteriza por usar muchos materiales y tecnología nuclear probados. Un primer prototipo de 27MWe (llamado CAREM-25) esta siendo construido, pensado luego para constituir un excelente producto de exportación a países en desarrollo. Emplea como combustible uranio enriquecido al 3.4% y 1.8%, y como moderador y refrigerante utiliza agua liviana. 

Características técnicas 

Origen 

CAREM saca provecho de muchas ventajas comprobadas en la práctica de los PWR (Figura 1). Por ejemplo el trabajar a 120 atm de presión permite manejar agua del primario a casi 400 ºC en fase líquida y sin turbulencias, consiguiendo eficiencias del orden del 33%. El uso del agua es ventajoso dado que no es incendiaria y se conocen muy bien sus propiedades. 

El uso de dos circuitos acoplados de refrigeración logra en los PWR que las turbinas trabajen con vapor limpio aunque haya una caída del rendimiento por culpa de esta doble etapa. 

Un aspecto relacionado a la seguridad de los PWR es el confinamiento redundante de los combustibles de UO2 que se encuentran dentro de pastillas cerámicas, a su vez dentro de vainas de zircaloy, todo el núcleo dentro de un recipiente de presión (RP), seguido de la isla nuclear y un edificio de hormigón. 

Este tipo de reactores funciona desde hace más de 4 décadas y la seguridad reposa con confianza en sistemas de barras de control y enclavamiento, inyección de boro o gadolinio, bombas auxiliares para los circuitos de refrigeración, además de poseer generadores de emergencia para las mismas y circuitos auxiliares para el caso de LOCA (accidente de pérdida de liquido refrigerante). 

Reactor Integrado 
CAREM busca integrar muchas partes de las recién mencionadas a favor de simplificaciones y mejoras en la seguridad (Figura 2). 

Los casos concretos son la integración de los generadores de vapor dentro del RP, haciendo que el primario no cuente con cañerías de gran porte exteriores al RP, eliminación de un presurizador (que se integra en el domo del RP donde se presenta equilibrio bifásico) y de bombas en el primario para el diseño con circulación natural. Los mecanismos de control se integraron al recipiente de presión reformulados en sistemas hidráulicos. 

 
Figura 1. Esquema del funcionamiento de un reactor clásico tipo PWR 


  
Figura 2. Esquema del funcionamiento de un reactor integrado tipo CAREM 

Las consecuencias son muy favorables y permiten denominar al CAREM como un reactor de IV Generación. Esta categoría conceptual de reactores tiene como metas fundamentales mejorar seguridad nuclear, aumentar resistencia de la proliferación, reducir al mínimo la utilización del recurso inútil y natural, y disminuir el coste a la estructura y dirección de tales plantas. Cabe señalar el incremento de la seguridad por depender principalmente de sistemas pasivos, los menores requisitos radiológicos por no haber caños del sistema primario emitiendo gammas dispersos por la planta y la autorregulación de la presión por la coexistencia de fases líquida y gaseosa del agua en el domo del RP. De esta manera el reactor se regula a sí mismo, es estable termo-hidráulicamente dada la inercia térmica que infiere el gran volumen de agua en movimiento, que regula pasivamente su caudal según las variaciones de potencia del núcleo. Esa misma cantidad importante de agua protege al material del RP (Figura 3) del daño por radiación neutrónica. El reactor se atendería sin asistencia de operarios ni provisión eléctrica externa las primeras 48hs posteriores a un incidente. 

Un CAREM prototipo de 27MWe (100MWth) está pensado para funcionar a 122.5atm con un caudal nominal de 410Kg/s en el primario y una temperatura de 326ºC. 

 
Figura 3. Recipiente de presión, un desafío mecánico 

Núcleo 
Posee un diámetro equivalente de 131cm y consiste en 61 elementos combustibles (EC) en una configuración hexagonal de 108 tubos de zircaloy cada uno (Figura 4). Es para destacar que usa 3,812.5 Kg de uranio enriquecido al 3.4% y 1.8%, y algunas barras poseen veneno quemable (gadolinio). Esto, que puede pensarse como un auto que viaja con el freno aplicado en cierta medida, conduce a tener un núcleo poco propenso a las “rampas de potencia” y conseguir mejores tasas de quemado que los combustibles de los HPWR. Los EC tienen una longitud activa de 1.4m y se recambian desde el centro del núcleo hacia el exterior, teniendo un ciclo donde se retiran el 50% de los elementos cada 330 días de operación a potencia plena. El reactor debe parar durante un mes cada año para estos recambios. 

Existen 18 tubos guías para control, unos para instrumentación y varios para el sistema de enclavamiento. 
Es un núcleo con baja pérdida de carga y puede apagarse en menos de un minuto, según afirman sus diseñadores. 

 
Figura 4. Detalle de de un elemento combustible en el núcleo del reactor 

Seguridad 

CAREM fue concebido bajo la condición de diseño de falla sin riesgo, o sea que el reactor tiende a apagarse en caso de cualquier tipo de falla, por ej. tras la detección de una válvula que falla. Una filosofía que impregna al CAREM es la idea de defensa en profundidad, señalada cuando se hablaba de la redundante contención del combustible en los PWR sumado ahora a la integración del circuito principal de refrigeración al mismo RP. Esto reduce al mínimo las posibilidades de un LOCA. Todos los sistemas de seguridad están duplicados y actúan solos e inevitablemente ante un evento por sus características de funcionamiento pasivo. Se destaca la presencia de barras de extinción con cadmio y un mecanismo de emergencia para la inyección de boro. 

Cuenta con circuitos de remoción de calor residual del núcleo (que también funcionan por convección natural), válvulas de alivio y supresión de presión y la posibilidad de inyectar agua de emergencia desde un depósito siempre a la misma presión que el RP. 

 
Figura 5. Ejemplo de intercambiador de calor y la ubicación en el RP 

 
Figura 6. Circuito secundario 

Otros detalles 

Cuenta con 12 módulos de generadores de vapor (GV), ubicados dentro del RP (Figura 5). El sistema secundario (Figura 6) recolecta el vapor trabajando a 47 atm y 290ºC. Los GV fueron los elementos que más variaron desde los primeros diseños del CAREM allá por la década de los 80. Los actuales responden a un diseño muy empleado en submarinos rusos. Constituyen un aspecto crítico de los CAREM. 

El proyecto CAREM cuenta con ensayos realizados en el reactor RA-8 (Pilcaniyeu, Río Negro) (Figura 8) para medición de parámetros de criticidad, distribución de potencia y validación de cadena de cálculo. Se construyó un circuito de alta presión y convección natural para conocer detalles termo-hidráulicos y verificar que la convección natural puede imponerse. También se ensayaron los mecanismos hidráulicos de control. 

 
Figura 7. Reactor RA-8 en Pilcaniyeu 


El CAREM en Formosa
Por otra parte, Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), la empresa estatal encargada de operar las centrales nucleares, acaba de firmar con la CNEA un acuerdo de cooperación para el desarrollo del prototipo de reactor CAREM-25, que será emplazado en los terrenos linderos a Atucha I y II. Se trata de un viejo anhelo de los profesionales del sector nuclear del país, que luego de la aprobación de una ley para su financiamiento en 1999 había sido postergado tras la crisis de 2001 y relanzado recién en 2006.

Además, en mayo de este año la CNEA firmó un convenio con Formosa para instalar allí el primer módulo CAREM. A fin de determinar el lugar de ubicación del reactor, ya se trasladó a aquella provincia un equipo de expertos, que deberán realizar en los próximos meses el estudio correspondiente. Posteriormente se deberá decidir, en base a la infraestructura eléctrica y a las necesidades de la zona, la potencia del reactor que estará en el orden de los 100 a 150 megavatios.

Estos son los futuros mojones de un plan nuclear que se reactivó hace apenas cinco años, tras una década de postergaciones y abandono. La consolidación de la investigación en esta materia y la diversificación de la matriz energética a partir de una fuente de energía confiable aparecen hoy como objetivos más que suficientes para justificar el camino emprendido. 


Conclusiones 
CAREM es reconocido internacionalmente como un reactor que puede ser implementado antes de 2015 y posee un alto grado de desarrollo, teniendo eficiencia superior a los diseños de III generación perteneciendo a la gama de baja y mediana potencia. Posee ya competidores, que si bien están algunas etapas atrás en desarrollo, vienen avanzando con rapidez. Ellos son el IRIS (de Westinhouse, EEUU), SMART (de KAERI, Corea del Sur), IMR (de Mitsubishi, Japón) y PBMR (Sudáfrica). 

CAREM es innovador e inaugura la IV generación de reactores bajo el concepto de integración y seguridad pasiva. Las reducciones de un posible LOCA es una ventaja importantísima, como así también la ventaja de poder atenderse solo las primeras 48hs tras un incidente. Es un reactor barato por simplificar su funcionamiento y poseer combustibles de alto quemado. 






Fuentes:
Fuente 1
Fuente 2
Fuente 3